¿Para qué Sirven las Habilidades Sociales? 

Qué son las Habilidades Sociales

Las habilidades sociales se definirían como el conjunto de conductas que nos permiten comunicar de forma adecuada, nuestras necesidades, opiniones o peticiones a otros sin hostilidad. Se suelen resaltar algunas como asertividad, empatía, capacidad para resolver conflictos, autocontrol, capacidad para comunicarse, capacidad para establecer vínculos duraderos… Hoy hablaremos de algunas conductas específicas en relación a estas habilidades.

Tener habilidades para interactuar con otras personas es algo crucial para una vida satisfactoria, pues constantemente nos relacionamos con personas de forma directa o indirecta y obtenemos cosas de ellas. Es más, nuestra autoestima, nuestro bienestar, está relacionado con las interacciones que tenemos con otras personas. Los demás nos brindan directa o indirectamente los recursos que necesitamos, y nosotros a ellos.

Las relaciones de calidad no caen del cielo ni “aparecen solas”.

Las relaciones humanas se construyen, y construir relaciones implica una serie de repertorios de conducta que requieren esfuerzo, repetición y adaptación a los contextos donde necesitamos unas cosas u otras.

Veamos algunas habilidades sociales básicas y dificultades asociadas:

Aprender a Dar y Recibir

Hay personas que están acostumbradas a dar mucha ayuda/recursos a los demás, pero luego les cuesta recibir ayuda/recursos. Estas personas podrían tener problemas por exceso de responsabilidad, sensación de aislamiento, desconexión emocional con otras personas… A veces este rol paternalista también se relaciona con no saber solicitar o recibir ayudar de otras personas o saber delegar.

También pasa al contrario, a veces las receptoras del perfil anterior, están tan acostumbradas a recibir y “merecer”, que se vuelven exigentes y egoístas y luego no saben dar a otras personas. 

Tan importante es trabajar un lado como el otro, pues en la reciprocidad está cimentado el sentido de la interacción humana.

Aprender a Comprender y Aceptar

“Creemos que escuchamos pero raramente lo hacemos real entendimiento y empatía. Sin embargo, la verdadera escucha es una de las fuerzas más potentes para el cambio que conozco”.

Carl Rogers

Otra habilidad a trabajar cuando se trata de convivir con personas es aprender a escuchar (de verdad), sin querer en seguida aleccionar, dar consejos o pisar el discurso del otro, así como hacerlo sin enjuiciar. Las personas nos vinculamos más fácilmente con las personas que nos hacen sentir aceptados, que no siempre reforzados, pues no todo lo hacemos bien. No se trata de querer “aplaudidores”, sino que independiemente de si actuamos erradamente o no, las personas nos brindarán la posibilidad de aceptarnos y ayudarnos mutuamente a mejorar. Detrás de esto, está la capacidad de comprender – molestarse en entender la visión del otro sin juzgarlo, y la aceptación, asociada al no juicio, que no significa reforzar lo que consideramos inaceptable. Es aceptar la imperfección humana, brindándole un espacio para mejorar en lugar de ser rechazado directamente. 

Aprender a Solicitar

Cuando tenemos dificultades para pedir cosas, hemos podido aprender que no hay que molestar, que hay que ser totalmente resolutivo uno mismo, independientes de otros, y a ser posible, no quedar en deuda con nadie. 

También pueden habernos enseñado por falta de atención, que no “merecemos” que nos ayuden otros, que más bien, debemos ayudar nosotros siempre. En cualquier caso, ni calvo ni tres pelucas, aprender a hacer peticiones es un básico en una vida social satisfactoria, tanto en relaciones formales como íntimas. Esto contribuye a reafirmar nuestras necesidades ante otros, así como aprender a poner límites. 

Aprender a Limitar y decir NO

Uno de los problemas que más aparece en terapia es en mayor o menor medida, la dificultad para poner límites. Límites de más, de menos, a nuestro tiempo, a nuestro descanso, a otros, a uno mismo. El conocimiento de saber “hasta dónde y cuándo” llegar con cada asunto y persona, parece un reto permanente de la vida pero que sin embargo, una vez tenemos claros nuestros valores fundamentales en las relaciones humanas, no tendría por qué causarnos excesivas diatribas pues ellos guían qué conductas están o no alineadas con ellos. De esta forma, aunque expresar un NO o una crítica a otra persona, ofenda o fastidie a otro, por mucho que nos duela, será necesario para salvaguardar nuestros intereses.

Así mismo, cuando las personas saben hasta dónde pueden llegar con otras personas, también se sienten más calmadas y seguras en las relaciones, porque saben cuándo algo está bien o mal para el otro, el entorno se torna más predecible y menos estresante, y por ende, más saludable. 

Aprender a Expresar 

Expresar emociones es una tarea difícil por partida doble, por un lado uno, exponer vulnerabilidad ante otra persona puede ser bastante difícil, pues supone asumirse y aceptarse con dolor, confiar en otra persona: es “darle un cuchillo y esperar que no te lo clave”. Por otro lado, que el otro sepa corresponder ese enorme acto de confianza, con respeto, honor y ayuda. Se minusvalora el poder de unión que tiene la expresión de emociones de forma abierta, sin juicios, intentando aceptar o solucionar lo que corresponda, favoreciendo la creación de relaciones más estrechas.

Si te interesa este tema, deja tu comentario o tu correo electrónico y haré otro post con más habilidades sociales. 

Si quieres trabajarlas, no dudes en escribirme a hola@lauragares.com

Un abrazo,

Y para el que dice que no necesita a nadie y está bien solo/a…

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco

“El problema es que tengo que seguir interactuando con ellos. Es decir, si quiero que las luces se enciendan, si quiero que me reparen este ordenador, si quiero tirar de la cadena, comprar un neumático nuevo, sacarme un diente o que me abran las tripas, tengo que seguir interactuando. Tengo que contar con esos jodidos para las pequeñas necesidades, por mucho que ellos mismos me horroricen. Y decir que me horrorizan es ser amable”.

Bukowski, 1980

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